Axilas irritadas, causas y cómo evitarlo

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¿Sabías que la piel de la axila es una de las más sensibles del cuerpo? La axila es muy delicada y, sin embargo, es una zona que sufre por el constante roce con la ropa, el ambiente de humedad debido al sudor y al uso de productos de higiene para controlar el exceso de sudoración y el mal olor. Todo ello da lugar a que, con frecuencia, suframos de axilas irritadas y otras enfermedades en las axilas.

¿Qué son las axilas?

Llamamos axila a la parte inferior de la articulación del hombro. La axila consiste en el hueco que se forma entre la pared torácica (o el costado), la parte superior del brazo y el hombro.

A través de la axila pasan los vasos sanguíneos y linfáticos que irrigan al brazo. En la axila hay una alta densidad de folículos pilosos unidos a su correspondiente glándula sebácea. También hay ganglios linfáticos y glándulas sudoríparas, destacando las glándulas sudoríparas apocrinas.

axilas depilación

¿Por qué se irritan las axilas?

Las axilas irritadas son muy comunes y afectan tanto a hombres como a mujeres. Vamos a ver cada una de las causas más frecuentes para entender por qué son tan sensibles y susceptibles a sufrir irritaciones:

Roce

El roce en las axilas es frecuente. Este roce puede darse piel con piel o con la ropa.

Cuando la irritación se produce por el roce piel con piel se debe a los movimientos repetitivos. Esto es frecuente en el deporte y durante las actividades cotidianas.

Cuando la irritación se produce por el roce piel con ropa se debe, fundamentalmente, al uso de prendas ajustadas.

Temperatura y calor

El aumento de la temperatura provoca un exceso de sudoración debido al calor. Debido a ello, la piel de las axilas puede verse afectada con picor e incluso sarpullidos.

Depilación

El vello de las axilas tiene la función de proteger esta zona tan delicada que interviene en la regulación de la temperatura corporal. Sin embargo, el vello de las axilas está mal visto culturalmente, por lo que tendemos a eliminarlo. Al eliminar el vello, dejamos las axilas mucho más desprovistas ante las irritaciones. Además, los métodos de depilación pueden dañar la piel durante el proceso.

depilar axilas

Tras el uso de las cuchillas de afeitar, rasuradores o cera es común la aparición de bultos rojos alrededor de los folículos pilosos que causan molestias y picor.

Productos de higiene que provocan axilas irritadas

Los productos de higiene y otros químicos, como geles, desodorantes o antitranspirantes podrían provocar irritaciones o reacciones alérgicas. Por ello, es importante utilizar productos adecuados, específicos y no agresivos para cuidar la delicada piel de las axilas y evitar las axilas irritadas.

desodorantes

¿Qué enfermedades afectan a las axilas?

Debido a la naturaleza delicada de la piel de las axilas y unido a los factores comentados, entre otros, las axilas son proclives a sufrir una serie de enfermedades.

Dermatitis de contacto irritativa en axilas

La dermatitis de contacto irritativa es una reacción inflamatoria de la piel provocada por el contacto con alguna sustancia o agente externo con capacidad irritante.

Los síntomas más frecuentes de la dermatitis de contacto irritativa en axilas son picor, escozor, dolor y hormigueo. Pueden llegar a aparecer vesículas o ampollas. Las zonas irritadas se limitan al área que ha entrado en contacto con la sustancia irritante, por lo que los bordes suelen estar delimitados.

La dermatitis de contacto irritativa en axilas se da más frecuentemente en mujeres de mediana edad. Los cosméticos de higiene e hidratantes suelen ser los principales responsables. Puede llegar a hacerse crónica si el contacto con el agente irritante es reiterado, por lo que es muy importante identificar cuál es la sustancia causante para interrumpir su uso.

Dermatitis de contacto alérgica en axilas

La dermatitis de contacto alérgica en axilas es una reacción inflamatoria de la piel que se produce cuando un alérgeno entra en contacto con la piel de una persona previamente sensibilizada a ese alérgeno.

Los síntomas de la dermatitis de contacto alérgica en axilas son lesiones, eritema y edema en las zonas de la piel que han entrado en contacto con el alérgeno. Se da picor intenso. Los síntomas desaparecen a los días de no contactar con el alérgeno, pero reaparecen si se entra de nuevo en contacto con él.

La dermatitis de contacto alérgica en axilas puede darse en hombres y en mujeres de cualquier edad, aunque es rara en niños. Al igual que en el caso anterior, es importante identificar la sustancia a la que se es alérgico para evitar la exposición.

picor axilas

Foliculitis en axilas

La foliculitis es una inflamación de los folículos pilosos de la axila, normalmente por infección bacteriana.

Cuando se producen tras el afeitado o la depilación, la infección suele deberse a Staphylococcus aureus. También es común que esté relacionada con los baños en piscinas mal cloradas, aunque en este caso la infección suele deberse a Pseudomonas aeruginosa.

Los síntomas de la foliculitis en axilas son pústulas en la zona del folículo rodeados de una reacción inflamatoria en la piel. Puede aparecer un bulto doloroso y rojo. En la mayoría de los casos, la foliculitis en axilas remite en una semana. En ocasiones puede complicarse y ocasionar forúnculos o, incluso, abscesos que requieran tratamiento antibiótico o un drenaje del pus (líquido infectado) por un profesional.

La foliculitis en axilas puede darse en hombres y mujeres de cualquier edad, aunque es más frecuentes en mujeres jóvenes tras la depilación. Es importante evitar el sobrepeso y el uso de ropa ajustada.

axilas irritadas

Psoriasis en axilas

El tipo de psoriasis que suele aparecer en axilas arritadas es la psoriasis invertida, que se da en pliegues de flexión grandes. La psoriasis invertida en axilas aparece como una placa de color rojo intenso, liso y brillante con bordes definidos.

Los síntomas de la psoriasis en axilas son la inflamación de la piel con sensación de picor y ardor, pudiendo darse dolor. Estos síntomas empeoran con el roce y el exceso de sudoración.

La psoriasis es crónica y requiere tratamiento farmacológico.

psoriasis axilas

Infección por hongos en las axilas: tiña

La infección por hongos o micótica de las axilas se conoce como tiña corporis y suele estar causada por hongos dermatofitos como Trichophyton, Microsporum o Epidermophyton.

Los síntomas de la tiña en axilas son erupción con pústulas con picor y enrojecimiento. Empeora con la humedad de los pliegues y el exceso de sudor y transpiración.

Infección por hongos en las axilas: candidiasis

La candidiasis en axilas se debe a una infección por la levadura Candida albicans.

Los síntomas de la candidiasis en axilas son placas de color rojo brillante con picor y dolor moderado.

La candidiasis en los pliegues de las axilas se debe a la humedad y la maceración. Se asocia con la obesidad o sobrepeso, personas encamadas, diabetes e inmunosupresión. También puede aparecer tras tratamientos con antibióticos o corticoides.

La candidiasis en las axilas se da con más frecuencia en verano y en los ancianos. El tratamiento consiste en secar la lesión y aplicar antifúngicos en poca cantidad para evitar la maceración.

Hiperhidrosis

La hiperhidrosis es una sudoración excesiva de axilas, manos y pies que afecta al 1% de la población. Se debe a que los nervios encargados de enviar señales a las glándulas sudoríparas se vuelven hiperactivos.

Como consecuencia del exceso de humedad, la piel está macerada y las axilas irritadas, siendo fácilmente apreciable en la ropa, que presenta el “cerco” o manchas por sudor en la zona de las axilas.

Para controlarlo, se usan desodorantes con capacidad antitranspirante.  También existen tratamientos médicos como las infiltraciones de toxina botulínica o la cirugía en casos graves.

¿Cómo cuidar la piel de las axilas para evitar irritaciones y otras afecciones?

Las axilas necesitan que las cuidemos para mantenerlas saludables ya que están continuamente expuestas al a humedad, a la presencia de microorganismos, al roce o fricción y al contacto con productos de aseo.

  1. Realiza una correcta higiene: utiliza geles o limpiadores suaves que no irriten la piel.
  2. Seca la zona con cuidado, a “golpecitos” y evitando frotar.
  3. Aplica desodorantes que protejan la piel.
  4. Si tienes tendencia a axilas irritadas por roce, aplica productos antifricción en la zona afectada.
  5. Tras la depilación, hidrata la zona con crema o productos frescos y de rápida absorción.
  6. Si notas síntomas como picazón, bultos, mal olor o erupciones, evita los remedios naturales y acude al médico para establecer un tratamiento adecuado.

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