Beneficios del deporte en el bienestar físico y mental

Share on email
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

Practicar deporte aporta múltiples beneficios para la salud, tanto a nivel físico como mental. Las opciones de ejercicios que podemos realizar son variadas y cualquiera de ellas influye muy positivamente en tu estado de salud en la prevención de enfermedades cardiovasculares, enfermedades crónicas y enfermedades degenerativas. A su vez, vez, practicar deporte nos ayuda a evitar la obesidad y mejorar nuestra resistencia. Pero estos beneficios no son solo físicos, sino que también contribuyen a nuestro bienestar emocional: nos ayudan a combatir la ansiedad, la depresión y el estrés, además de mejor nuestra capacidad cognitiva. Es más, practicar deporte es un gran aliado para una mejor autoestima, para mejorar las habilidades sociales y nuestra resiliencia.

Cualquier modalidad deportiva nos aportará los beneficios de practicar actividad física. Cada deporte incluye una serie de ejercicios, propios o generales, que bien practicados influirán de manera muy positiva en nuestra salud física y mental generando, por tanto, un estado de bienestar. El deporte nos ayuda a conocernos a nosotros mismos y a mejorar nuestras habilidades físicas y mentales. Por ello, practicar deporte supone incurrir en un estilo de vida saludable.

¿Por qué la sociedad actual es más sedentaria?

En la sociedad actual, el estrés del día a día, la falta de tiempo, los hábitos adquiridos… nos están llevando cada vez más a un estilo de vida sedentario. Esta inactividad física influye muy negativamente en la salud general y en el aumento de las enfermedades no transmitibles. De hecho, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 60% de la población mundial no realiza la actividad física necesaria para obtener beneficios para su salud.

Los motivos por el cual somo más sedentarios son múltiples:

  • En la mayoría de las profesiones no es necesario usar la fuerza. Es más, muchas de estas profesiones requieren que estemos sentados – o de pie- gran parte del día.
  • Tenemos a nuestra disposición diferentes sistemas de transporte, desde nuestro coche o moto hasta el transporte público. Este recurso puede llegar a acomodarnos de tal manera que, en pocas ocasiones, nos desplazamos a pie, en bicicleta o por otro medio que nos permitiera ejercitarnos como parte de nuestra rutina.
  • Los alimentos poco saludables y altos en calorías resultan muy atractivos y cada vez son más asequibles. Ya sea por apetito, por prisas o por comodidad, incidir en este tipo de alimentación nos perjudica y, sumado al sedentarismo, puede traer graves consecuencias para nuestra salud.
  • Las nuevas tecnologías han llegado para quedarse. Nos facilitan la vida y resultan muy útiles, pero su abuso puede dañarnos tanto física como mentalmente. Físicamente porque incitan a dejar de lado el deporte, los juegos al aire libre y la actividad, sustituyéndolo por las pantallas como fuente de entretenimiento; mentalmente afectan porque su abuso puede generar dependencia que podrían derivar en problemas de salud mental y de calidad de vida.
  • A pesar de que nuestra vida se ha hecho más cómoda, con frecuencia nos resulta difícil encontrar tiempo y dedicación para practicar deporte.

El sedentarismo se considera una enfermedad y uno de los principales factores de riesgo de mortalidad del mundo. A medida que aumenta la inactividad física, aumenta la población en riesgo y potencialmente vulnerable a contraer enfermedades.

Beneficios del deporte

En el lado contrario, la práctica deportiva y el ejercicio ayudan a prevenir enfermedades crónicas y, con ello, favorcen la longevidad. De hecho, el deporte y el ejercicio físico producen beneficios no solo físicos, sino también psicológicos y sociales que ayudan en el tratamiento y alivio de enfermedades como en su prevención.

• Bienestar mental

Cuando hacemos deporte liberamos endorfinas que son unas sustancias que actúan directamente sobre el cerebro produciendo sensación de relajación y bienestar. Por tanto, el deporte ayuda a reducir la ansiedad, el estrés y la depresión.

Aunque nos parezca que estamos tan ocupados que “no tengamos tiempo para nada”, hacer ejercicio nos ayudará a librarnos de esa sensación de estrés antes actividades laborales o sociales. Este efecto tranquilizante nos protegerá de enfermedades. Además, ayuda a dormir, ya que regula los ciclos de sueño poniendo freno, de esta manera, al insomnio.

Practicar deporte nos ayuda a relajarnos, a librarnos de la sensación de estrés y combatir el insomnio.

Cuando nos ejercitamos, también trabajamos la confianza en nosotros mismos y las relaciones sociales ya que se refuerza la interacción y el apoyo social. El deporte aumenta la autoestima y disminuye la tensión emocional.

El deporte también mejora las funciones cognitivas. Este hecho es especialmente interesante en personas de edad avanzada, personas con demencia o enfermos de Alzheimer.

• Bienestar físico

Es imposible discutir que el deporte conlleva una mejora física. Llevar una vida sana y practicar deporte de forma regular beneficia a todo nuestro cuerpo:

Sistema cardiovascular y enfermedades:

  • El corazón es un músculo que necesita ser trabajado. Por ello, hacer deporte ayuda a mejorar todo el sistema cardiovascular y a prevenir – incluso tratar – enfermedades como la hipertensión o problemas de presión arterial. También aumenta los niveles de HDL (colesterol bueno) y bajan los de LDL (colesterol malo). Además, un corazón saludable no solo mejora la salud cardiovascular, también disminuye el riesgo de sufrir diabetes y otras enfermedades como la apoplejía.
  • Por otro lado, diversos estudios han demostrado que el deporte reduce el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer como el de mama, colon y pulmones.

Control de peso:

  • Bajar de peso haciendo deporte no es solo una cuestión de calorías. Una buena condición física supone una mejora de nuestro metabolismo, que será más eficiente en el uso de la energía, lo que nos ayudará a mantener el peso adecuado.

Mejora la resistencia:

  • El deporte en general, pero especialmente los deportes aeróbicos, mejora la resistencia ya que nuestro cuerpo será más eficiente en el uso y transporte de oxígeno de los pulmones a la sangre.

Beneficios para músculos, huesos y articulaciones:

El deporte mejora el desarrollo, tono y masa muscular al hacer trabajar los músculos para ganar fuerza muscular y mejorar la flexibilidad.

Nuestras articulaciones también se verán favorecidas por un buen tono muscular ya que las protege. Además, las articulaciones adquieren flexibilidad y mayor rango de movimiento con el deporte, lo cual se reduce en menor riesgo de lesiones.

El deporte también fortalece y mejora la densidad de nuestros huesos, reduciendo así el riesgo de osteoporosis.

Mejora las defensas:

El ejercicio físico favorece tu sistema inmunológico. El aumento temporal de la temperatura corporal y el efecto beneficioso sobre leucocitos y glóbulos rojos, así como la bajada del cortisol (que aumenta en situaciones de estrés) ayuda a tu sistema inmune a combatir infecciones.

¿Quiénes se benefician del ejercicio?

Todos los beneficios del deporte anteriores se traducen en una vida más sana y longeva. Por tanto, todas las personas se benefician del ejercicio independientemente de la edad, la forma física o el género.

Anímate a practicar deporte de forma regular. Tan solo 30 minutos diarios de ejercicio físico de intensidad moderada supondrán una mejora en tu calidad de vida.

Sportsalil es la gama más amplia de productos que cubre las necesidades del deportista amateur antes, durante y después de la práctica deportiva que también puedes usar en la vida diaria.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *